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Similitudes y diferencias con la iglesia católica apostólica romana

La fe que profesamos:
Similitudes: es la misma fe, íntegramente, no hemos renunciado a ninguna doctrina ni dogma católico.
Diferencias: enseñamos además que el celibato y el matrimonio debe ser opcional para los clérigos, como lo fue durante 1123 años en la Iglesia Católica Apostólica y Romana, donde hubieron Papas, Cardenales, Arzobispos, Obispos, Sacerdotes y Diáconos Casados.
Similitudes: Creemos en el Primado de Pedro con el Papa a la cabeza de la Iglesia y oramos por él y seguimos todas sus enseñanzas, siempre y cuando estén de acuerdo a la Sagrada Escritura y a la Sagrada Tradición Apostólica a la luz del Magisterio de la Iglesia en unidad y en coherencia internas, no en contradicciones.
Diferencia: Somos una Iglesia Particular, Nacional Autónoma, no somos administrados por Roma. Creemos en una autonomía real de las Iglesias Locales o particulares, en unidad y en comunión plena y perfecta entre todos.
La diferencia está además en el énfasis en que queremos vivir redescubriendo la realidad del Evangelio de Jesucristo como Salvador, Señor y Mesías, la Efusión del Espíritu con sus dones carismas frutos y ministerios y la Iglesia como Sacramento Universal de Salvación. Así como asumir de manera real, no teórica la opción preferencial por los más pobres.
La fe que oramos:
Similitudes: La misma oración fundada en toda la tradición Judía con los salmos, Cristo, la Virgen María, los Apóstoles, los mártires, los grandes maestros de espiritualidad, los santos y los movimientos de espiritualidad.
Diferencia: Hemos asimilado de manera real la espiritualidad de la Renovación a la luz del Concilio Ecuménico Vaticano II y de la Renovación Carismática Católica, y la espiritualidad de los pobres, en la opción preferencial por ellos, no exclusiva ni excluyente.
La fe que celebramos:
Similitudes: En la Liturgia, el rito que usamos es el Rito Católico Romano.
Diferencias: Añadimos en el Rito Católico Romano, nuestros aportes y adaptaciones a nuestra cultura Peruana y Latinoamericana, como el Rito Católico Romano Renovado. Nuestra Liturgia tiene 5 características especiales: Es: Participativa, Reflexiva, Vivencial, Práctica y con un mensaje de Compromiso Cristiano para nuestras vidas, celebramos la Santa Misa como si fuera la última, la única y la mejor de nuestras vidas. No usamos una liturgia fría, seca, pasiva, ritualista, mecanicista, vacía, sin mensaje, y sin un compromiso de cambio. Vivimos lo que celebramos y celebramos lo que vivimos, partiendo de la fe y la realidad del Pueblo de Dios.
Agregamos en la entrada el saludo inicial con el Señor y Salvador Jesucristo, el acto penitencial es participativo y hacemos el examen de conciencia y el pedido de perdón a la luz de los 10 mandamientos de la ley de Dios, y el Yo pecador o el Yo confieso son mas vivenciales de corazón, y damos la absolución general y particular, el gloria igual, la homilía es participativa, todos tanto el sacerdote como el pueblo participamos de la reflexión de la Palabra de Dios, (el sacerdote debe preparar su homilía), el credo es el mismo, las peticiones son bien participadas, el perdón y la paz (la reconciliación entre todos) lo realizamos antes de presentar las ofrendas, tiene más sentido para nosotros, según la enseñanza de Jesús; la comunión normalmente la hacemos bajo las dos especies del pan y del vino consagrados, la acción de gracias es participativa y después de la bendición final, viene el compromiso del pueblo de Dios en llevar esa Palabra de Dios a nuestras familias, vecindario, comunidad, sociedad, mundo y la Iglesia, a evangelizar. En la misa además oramos por sanación interior, sanación física o liberación o exorcismo, de acuerdo a las necesidades del Pueblo de Dios.
La fe que vivimos:
Similitudes: La moral es la misma básicamente.
Diferencias: Fomentamos en nuestros clérigos una castidad libre y responsable por el reino de los cielos, así como el matrimonio civil y religioso para los que tienen esa vocación de ministros. Ordenamos sólo varones, viris probandi, no ordenamos mujeres ni personas con problemas sexuales. Nuestra moral es más humana y más evangélica y consideramos los casos especiales de divorciados y vueltos a casar, no los marginados, estudiamos los casos reales de nulidad matrimonial religiosa, si es que hubo causales. La planificación familiar queda en la conciencia personal y colectiva de los esposos cristianos, promovemos los métodos naturales, así como otros métodos de planificación familiar, siempre y cuando no afecten, ni atenten contra la vida y la salud de los cónyuges o atenten contra la vida de un nuevo ser humano, no estamos de acuerdo con el aborto, ni la eutanasia. Promovemos una conciencia personal y colectiva con el compromiso social de todos los fieles en los diversos campos de la vida humana, la cultura, política, la sociedad, la ciencia, la educación, la justicia y la paz, los derechos humanos, la investigación, la promoción humana, y el desarrollo integral de los pueblos, en especial los más pobres, promovemos una política global social, mas no la política partidaria.